¿Guardería canina o paseador?
Dos figuras relevantes, necesarias y complementarias
A día de hoy, dos de los servicios más demandados por parte de los tutores, y dirigidos a mantener y/o mejorar la calidad de vida de nuestros perros, son la guardería canina y los servicios de paseo.
Por lo tanto, si ambos mantienen y/o mejoran la calidad de vida de nuestros perros, cuando los tutores por responsabilidades profesionales y/o personales no pueden hacerlo, sería conveniente pensar que son complementarios.
La elección de uno u otro, dependerá principalmente de 3 factores:
- Las características y necesidades del perro.
- Las circunstancias y capacidades del tutor.
- La situación y el entorno en el que conviven.
Desde Patitas Educadas queremos compartir nuestro enfoque, basado en la experiencia de nuestros educadores caninos. No es el único posible, pero sí el que nos ayuda a valorar qué servicio puede resultar más adecuado en cada caso.
El perro: sus características y necesidades individuales

El primer aspecto que debemos valorar es el propio perro. Para elegir entre un paseador o una guardería canina, tendremos en cuenta:
- Características individuales
- Necesidades individuales
Tener en cuenta las características individuales y las necesidades del perro, y el impacto en su vida y acceso a la felicidad, deberían ser las premisas para decidir uno u otro.
Preguntarse cómo es mi perro, qué le gusta a mi perro, qué necesita mi perro, y cómo acceder a dichas necesidades, deberían ser los raíles sobre los que deberíamos orientar nuestra decisión
Algunos ejemplos
Si tenemos un perrete con gran vocación social, donde la infraestructura del entorno donde se desarrolla su vida, no le permite cubrir dicha necesidad, es muy posible que en este caso, sea mejor opción la guardería que los paseos.
Si por el contrario, tenemos un perrete con limitaciones de gestión emocional (sea por miedo o por agresividad), es posible que sea mejor inicialmente, paseos individuales
El tutor: tiempo, capacidades y posibilidades de implicación
Respecto al tutor, para la elección de paseador y/o guardería, tendremos en cuenta:
- La disponibilidad de tiempo del tutor y sus posibilidades de implicación en la vida del perro.
- Sus capacidades físicas, que pueden condicionar determinadas actividades.
- Sus capacidades generales, especialmente ante perros que requieren una atención o intervención específica.
Además del perro, no debemos de olvidar a los tutores. En multitud de ocasiones, nos olvidamos, los que amamos los perros, que hay personas involucradas en sus vidas. Esto quiere decir que es insuficiente pensar sólo en el perro, sino que debemos de pensar en las personas que conviven con ellos.
Por ello, debemos tener en cuenta las posibilidades de implicación por tiempo, que pueden tener con sus perros, debido a sus obligaciones personales y/o profesionales.
Además de la infraestructura de tiempo, debemos de tener en cuenta las capacidades físicas del tutor. En múltiples situaciones nos podemos encontrar personas con ciertas o muchas limitaciones físicas, y esto es algo que debemos de tener en cuenta.
Además de las capacidades físicas, debemos de tener en cuenta las capacidades de manejo de los tutores. Evidentemente hay personas más hábiles que otras, al igual que hay educadores más hábiles que otros, con determinados perfiles de perros. Esto no es bueno ni malo, sino una realidad que debemos de tener en cuenta para no perder la perspectiva objetiva, y tomar la mejor decisión.
Algunos ejemplos
Si tenemos un perrete, cuyo tutor por obligaciones profesionales debe de pasar mucho tiempo fuera de casa, y en este caso el perro tiene una problemática de ansiedad por separación, quizá en este caso sería más conveniente un servicio de guardería, mientras al mismo tiempo se puede realizar una intervención comportamental para mejorar sus capacidades de gestión emocional
Si por el contrario, tenemos un perrete con déficit en su gestión emocional (sea por miedo o por agresividad) cuyo tutor tiene limitaciones físicas, que le imposibilitan durante la realización de los paseos, aportar el andamiaje social y tutela necesaria para mejorar al individuo interviniendo de forma óptima en la situación y mejorar al individuo, quizá sea mejor decisión la realización de paseos.
La situación y el entorno: otros factores que debemos valorar
- Entorno donde se desarrolla la vida del perro y los tutores
- Recursos económicos de los tutores
- Posibilidades de desplazamiento de los tutores
Otros puntos que debemos de tener en cuenta es la situación y la infraestructura.
Debemos de tener en cuenta que no todos los entornos en los que vivimos son idílicos para los perros, y si el entorno donde se desarrolla la vida del perro y tutor, puede o no proporcionar beneficios, cubrir necesidades, y facilitar el acceso a la felicidad (y este punto es en ambos…
No trabajamos únicamente con perros, sino con grupos sociales en los que personas y animales comparten su vida.
Los recursos económicos
La realidad económica también condiciona nuestras decisiones.
Contratar servicios de guardería o de paseos, no deja de suponer un esfuerzo económico para los tutores, y dependiendo de sus posibilidades, elegiremos.
Respecto a las posibilidades de desplazamiento por parte de los tutores, debemos de tener en cuenta, que uno de los servicios se hace o casi siempre se hace a domicilio (es decir el profesional se desplaza a la vivenda del perro y tutor), y el otro es el tutor el que se desplaza al centro para dejar al perrete, salvo que haya servicio de entrega y recogida.
Algunos ejemplos
Tenemos un cachorrete en plena fase de socialización, y el entorno físico donde se desarrolla la convivencia de la familia, tiene una insuficiente población de perretes, o la que hay es de difícil acceso. Entonces en ese caso, sería quizá mejor el servicio de guardería.
Si tenemos un cachorrete, cuyos tutores no tienen posibilidades de desplazamiento propio y no se dispone de servicio de transporte, en ese caso sería mejor opción el servicio de paseos.
Guardería canina y paseador: dos servicios que pueden complementarse

Desde nuestra experiencia en Patitas Educadas, no existe una respuesta única a la pregunta de si es mejor una guardería canina o un paseador.
La elección depende de las características del perro, las circunstancias de sus tutores y el entorno en el que conviven.
En algunos casos, la guardería será la alternativa más adecuada. En otros, los paseos individuales responderán mejor a sus necesidades. Y también habrá situaciones en las que combinar ambos servicios sea una opción beneficiosa y perfectamente viable.
Lo importante es conocer al perro, comprender las circunstancias de su familia y elegir los recursos que mejor contribuyan a su bienestar.
¿No tienes claro qué necesita tu perro?
En Patitas Educadas contamos con un equipo de educadores caninos que puede ayudarte a valorar qué opción se adapta mejor a vuestro día a día.
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